Decidimos ir a pasar unos días de relax a Sanxenxo, en Pontevedra. Tuvimos la suerte de que las parejas aceptaran, y de buena gana, el ir con las motos hasta allí….
Partimos el sábado 15 de agosto, después de la noche de los fuegos artificiales, a las 8 de la mañana dirección a Pontevedra.

La ruta elegida fué la rápida, aunque no hubiera estado mal un poco más de carretera nacional o comarcal pero la mayoría manda.

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Hicimos una primera parada para tomar un café en el restaurante El Crucero, un restaurante que se recomienda para comer el plato del día si pasas de viaje por allí (antes de Navia). Siempre está lleno de camiones su aparcamiento.


Proseguimos el viaje, haciendo una nuevo parada antes de llegar a Villalba

A estas alturas del viaje, se notaba que la temperatura había ascendido bastante, se agradecía el abrir las ventilaciones de chaqueta y casco al 100%.
La última parada antes de llegar al hotel de destino, fué en una zona de servicio próxima a Santiago de Compostela. Aquí hubo que buscar buena sombra, pues el sol picaba en exceso, y con el verano que estábamos teniendo en Gijón…. no estábamos acostumbrados.

Después del largo trayecto, llegamos al hotel….. No era lo que imaginábamos, era más que eso…. más abajo pongo el link de la web del hotel, ya que lo recomiendo al 100%.

Salió Sebas, el dueño, a darnos la bienvenida y a explicarnos todo el funcionamiento del hotel, así como enseñarnos las habitaciones, cafetería, piscina y demás servicios.
Yo tenía una cosa clara desde aproximadamente Santiago de Compostela…….
Subí a la habitación, me quité la ropa de moto, me puse el bañador y…..

El resto del día lo pasamos en el hotel, bueno, más bien en la piscina… tiraos al sol con una (tras otra) estrella de galicia bien fría…
El dato curioso era que yo me sentía vigilado…. en el horreo gallego, acristalado, vi que se movía algo… me acerqué…. y…..

Después de la sorpresa, Sebas (el dueño del hotel) nos presentó a su mascota, Duquesa, un Buho Real de Indonesia de tan sólo 4 meses de edad y 1,80 metros de punta a punta de alas…..
En la foto de abajo podeis ver a Sebas y a Duquesa

Antes de proseguir con la crónica, voy a poner la información del Hotel, ya que como dije anteriormente, lo recomiendo al 100% tanto en confianza, calidad, servicio, atención y limpieza como en precio. Es como estar en tu propia casa, pero con todas las comodidades y las neveras llenas de cerveza!
HOTEL CONDE NAVIO
Barrio Sear, SAN XENXO, PONTEVEDRA
http://www.condenavio.com/
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- HOTEL CONDE NAVÍO

Desde el hotel se puede ir a San Xenxo andando tranquilamente, en 20 minutos se plantas en el centro, a unos 8 minutos tienes una magnífica playa (los tiempos andando). En moto, desde el hotel…. infinidad de sitios a conocer, aunque no recomiendo atravesar San Xenxo, Portonovo y playa de La lanzada, a las horas de salidad de playas, ya que los atascos son monumentales….
Aunque, la visita a Sanxenso al atardecer, es obligatoria… (pena de no llevar ese día la cámara y sacar la foto con el móvil)

Continuando la crónica, y omitiendo el tiempo que pasamos bajo el sol, haciendo el vago y bañándonos en el agua nos fuimos a Portonovo para comer un buen arroz con bogavante (algo que no se puede dejar de comer en la zona). Decidimos ir al restaurante A Batea (casi al finalizar el puerto), ya que 4 años atrás nos sirvieron ese mismo plato y estaba de muerte, además de una muy buena atención.

- PORTONOVO
Bajamos en moto hasta allí y nos encontramos un Portonovo en fiestas, el puerto estaba lleno de atracciones de feria, las terrazas llenas y muchas tiendecitas de venta.

Desgraciadamente, el arroz con el que cocinaron, era arroz Brillante, un arroz que no absorbe el sabor de lo que le acompaña ni hace meloso el conjunto, no obstante, tampoco estaba malo, se podía comer y la atención fué excelente. El sitio, recomendable para tapeos tipo pulpo, pimientos del padrón, lacón etc. pero no para arroces.


Después de cenar y darnos una vuelta por Portonovo, nos fuimos al hotel para finalizar la jornada en la terraza del mismo, a base de chupitos de orujo de hierbas casero (comprado en A Batea), que éste si estaba exquisito.
Al día siguiente, nos tomamos la mañana de tanquilidad nuevamente en la piscina, bajamos a comprar comida y comimos en el propio Hotel, utilizándo la cocina del mismo hotel con el consentimiento de Sebas (Un lujo ¿no?).
Nada más comer, nos vestimos de moteros y nos dirigimos a La Guardia (un sitio que no hay que dejar de visitar). La ruta, la siguiente:

Comentar, que según te acercas a Portugal, los vechículos circulan de una manera más desordenada y bastante mal, yo conducía muy tenso y muchísimo más pendiente de lo que ocurría en mi perímetro.
Llegamos al puerto de La Guardia (A Guarda) y según íbamos subiendo por el mismo, yo me iba arrimando hacia el centro de la carretera, daba yuyu arrimase al lado derecho debido a la altura de los acantilado…. En la siguiente foto, se puede apreciar la carretera que sube por el puerto de La Guardia.

- PUERTO DE LA GUARDIA
Una vez arriba…. la delicia de un fotógrafo… A un lado portugal en toda su extensión, por otro lado Pontevedra, girándonos, Vigo y a la izquierda…. el Atlántico, en cuyo horizonte se apreciaba perfectamente la curvatura de la tierra… Es espectacular lo que se tiene delante de los ojos…
Fué una pena el encontrarse con niebla arriba del todo, ya que no permitia hacer buenas fotos…








Como comentario, advertir que, aunque abajo haga una temperatura de 30 grados, arriba hace un frío que pela…..




Desde La guardia, bajamos el puerto y fuimos hasta Bainoa, pero esta vez, por la costa. Una carretera preciosa, con un espectacular paisaje al borde de la carretera, siempre a pie de la costa.
En la parte inferior y derecha de la fotografía, se aprecia parte de esta carretera:


Llegamos a Baiona con hambre y nos fuimos a cenar a una marisquiería, después del chasco del arroz brillante, queríamos repetir algo de arroz pero bien hecho…
No recuerdo el nombre del restaurante, pero es fácil reconocerlo ya que está justo al frente del puerto deportivo, en la propia avenida principal del puerto, y en sus puertas, tiene el pescado y marisco fresco de modo exposición… Tiene dos plantas y los camareros llevan camisetas marineras de rayas blancas y azules.
Restaurante “Pazo de Mendoza” en la calle Edualyen,1
Tanto en calidad de la comida, atención al cliente y precio…. un 10. Con decir que nos comimos percebes, almejas a la marinera, una paella de marisco (con mucho fundamento) riquísimo, que hasta sobró ya que no nos entraba más, el vino, agua, postres y cafés…. 95 € entre 4 personas… Una cena de lujo a un precio… que habría que multiplicar por dos si te lo comes en Gijón (y seguro que sin esa calidade).

Cenamos y nos fuimos de nuevo al hotel, nosotros a descansar y las motos idem…. debajo de las parras…

Al despertar al día siguiente, desayunamos, descansamos bajo el sol y nos fuimos con las motos por la costa, pero en dirección contraria a Sanxenxo hacia Poio…. ¡¡que carreteras!! Discurren al límite con la costa…. con ligeras curvas que imitan la geometría de la costa… y todo al mismo nivel que el mar….
Llegó la hora de comer, y esto se había convertido en motofartura…. una tras otra…
Sebas nos había recomendado el retaurante El Caracol en Poio… y acertó… calidade de nuevo… Recomendado el comer o cenar allí. Una terracita al borde la la costa, viendo los pequeños pesqueros amarrados unos a otros y algún velero que paseaba por la ría… Me sentía como un pequeño dios, olvidándome de la crisis, de los problemas y de todo lo malo…


Esa misma tarde, fuimos en dirección a la playa de La Lanzada a montar en los karts. Pasamos un buen rato con ellos, pero he de decir que es un poco timo, ya que yo alquilé uno de “competición”, más caro del de adulto y más veloz, pero…. al abrir el semáforo… que decepción, aceleración tractoril, paso de curva muy lento, recuperaciones de pena… eso si, andaba más que los de adultos, así que imaginaros como debían andar éstos….



Volvimos al hotel y la estrellada noche, se merecía unas cervezas en la terraza y un buen baño admirando las estrellas del cielo tan puro y sin polución.

Y llegó el día de regreso a casa, pero acordamos estirarlo lo máximo posible haciendo parada y fonda en Santiago. No voy a poner fotos de Santiago, ya que está, creo, muy visto, salvo 4 graciosas…




Después de comer en Santiago ( a mi no me gusta nada comer en ese sitio, comida muy “turística”). Con dirección a Gijón nos fuimos lentamente y despidiéndonos de todos los buenos ratos pasados en Galicia, las buenas farturas y el estupendo trato recibido por Sebas en el Hotel Conde Navio y el resto de camareros de restaurantes y en general, toda la gente de Sanxenxo y su perímetro rodado.
Ah, y un especial saludo a “Duquesa”, por los ratos que le hicimos la vida imposible a la pobre Buhita….. Que Sebas le de un buen chuletón a nuestra cuenta, puesto que el verano que viene, VOLVEREMOS.


Saludos y Sv´s
PD: Faltan sitios visitados y muchas fotografías, pero si se alarga la crónica, se vuelve aburrida. Lo mas significativo, está expuesto.
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